Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Cómo formar en PRL cuando el trabajador no domina el idioma
Cuando un trabajador no domina suficientemente el español, facilitarle el mismo curso o la misma documentación que al resto de la plantilla no basta. Para que la...





