Porque son muy perecederos y pueden estar contaminados por bacterias como Vibrio o virus como Norovirus si provienen de aguas no controladas. Deben comprarse en establecimientos autorizados, conservarse en frío constante y cocinarse completamente. Su consumo en crudo representa un riesgo elevado si no se garantizan las condiciones sanitarias.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: qué cambia para empresas y servicios de prevención
El 28 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley que modifica la Ley de...





