Porque son muy perecederos y pueden estar contaminados por bacterias como Vibrio o virus como Norovirus si provienen de aguas no controladas. Deben comprarse en establecimientos autorizados, conservarse en frío constante y cocinarse completamente. Su consumo en crudo representa un riesgo elevado si no se garantizan las condiciones sanitarias.
Protegerse es más fácil de lo que parece: 10 gestos clave para evitar picaduras en el trabajo
Picaduras, sarpullidos, infecciones, alergias... Lo que empieza como una molestia puede acabar en una baja médica evitable. Y lo más frustrante es que muchas veces todo...





