Porque pueden acumular calor innecesario, humedad o suciedad del entorno, convirtiéndose en una fuente de proliferación bacteriana. Lo ideal es secarlos al aire en un lugar limpio y ventilado, sin contacto con superficies contaminadas.
Inteligencia emocional: una habilidad clave para la Prevención de Riesgos Laborales (PRL)
Uno de los grandes retos en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) es lograr que todas las personas se comprometan de verdad con la seguridad. Y ahí es donde la...





