Porque la cáscara del huevo tiene una capa protectora natural (cutícula) que impide la entrada de bacterias. Lavar los huevos elimina esa barrera, facilitando la contaminación interna. Si es necesario limpiarlos, debe hacerse justo antes de usarlos y con un paño seco o ligeramente húmedo.
Absentismo laboral: Desmontando un debate polarizado para encontrar soluciones
El incremento de las ausencias en las empresas ha reabierto un debate enquistado entre la exigencia de control y la protección de la salud. Para gestionarlo con éxito,...





