Porque la cáscara del huevo tiene una capa protectora natural (cutícula) que impide la entrada de bacterias. Lavar los huevos elimina esa barrera, facilitando la contaminación interna. Si es necesario limpiarlos, debe hacerse justo antes de usarlos y con un paño seco o ligeramente húmedo.
La UE actualiza las normas armonizadas de los EPI: qué deben saber las empresas
La Comisión Europea ha publicado una nueva lista de normas armonizadas aplicables a los equipos de protección individual. La actualización se ha realizado mediante la...





