Se deben evaluar riesgos biológicos (virus, bacterias, hongos), químicos (reactivos, disolventes), cancerígenos y mutágenos, así como riesgos ergonómicos, físicos y psicosociales, especialmente en turnos rotativos o nocturnos.
8 claves imprescindibles para desconectar en vacaciones y recuperar energía
Las vacaciones ofrecen algo que suele escasear durante el resto del año: tiempo para bajar el ritmo, tomar distancia y prestar atención a cómo nos sentimos. Sin...





