Deben ser certificados para contacto alimentario, resistentes a las condiciones de transporte (calor, frío, humedad), y no liberar contaminantes. Además, deben estar etiquetados según la normativa UE 10/2011 o equivalente.
¿Por qué es peligrosa la contaminación cruzada en alimentos?
Porque puede provocar intoxicaciones alimentarias que van desde molestias leves hasta enfermedades graves, especialmente en personas vulnerables...



