Debe conservarse en frío, estar dentro de su fecha de consumo preferente, y contener una cantidad adecuada de microorganismos vivos viables hasta su llegada al intestino. La cadena de frío y el correcto etiquetado son claves para asegurar su eficacia en entornos profesionales.
El ruido en el trabajo: la responsabilidad de la empresa y del técnico de prevención
En muchas empresas, la prevención frente al ruido todavía se resume en una caja de tapones, algunas orejeras y un cartel obligatorio de “uso de protección auditiva”....





