El aumento de temperaturas exteriores y la frecuencia de eventos extremos dificultan mantener la temperatura adecuada durante el transporte y almacenamiento de alimentos perecederos. Esto eleva el riesgo de ruptura térmica, aceleración del deterioro y proliferación de bacterias, exigiendo soluciones logísticas más robustas y constantes controles de temperatura.
Hacia una PRL compartida: lo que 2026 nos está pidiendo
Que 2026 haya sido declarado Año de la Salud y la Seguridad en el Trabajo no es una casualidad. Llega en un momento clave, coincidiendo con la inminente reforma de la...





