El aumento de temperaturas exteriores y la frecuencia de eventos extremos dificultan mantener la temperatura adecuada durante el transporte y almacenamiento de alimentos perecederos. Esto eleva el riesgo de ruptura térmica, aceleración del deterioro y proliferación de bacterias, exigiendo soluciones logísticas más robustas y constantes controles de temperatura.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: qué cambia para empresas y servicios de prevención
El 28 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley que modifica la Ley de...





