El aumento de temperaturas exteriores y la frecuencia de eventos extremos dificultan mantener la temperatura adecuada durante el transporte y almacenamiento de alimentos perecederos. Esto eleva el riesgo de ruptura térmica, aceleración del deterioro y proliferación de bacterias, exigiendo soluciones logísticas más robustas y constantes controles de temperatura.
30 años de la Ley de PRL: lo que ha cambiado y lo que aún debe evolucionar
Hablar hoy de prevención de riesgos laborales en España exige mirar al mismo tiempo al camino recorrido y a los cambios que están transformando el trabajo. Treinta años...





