Al menos una vez cada seis meses o según lo indique el fabricante. La calibración garantiza que las mediciones de conservación, cocción y enfriamiento sean precisas y seguras. Un termómetro desajustado puede permitir proliferación de patógenos sin ser detectado.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: qué cambia para empresas y servicios de prevención
El 28 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley que modifica la Ley de...





