El empresario debe identificar a los trabajadores especialmente sensibles, evaluar sus riesgos particulares y adoptar todas las medidas preventivas y de protección necesarias, incluyendo la adaptación del puesto o, si no es posible, la reubicación. La protección es prioritaria y específica, y no pueden ocupar puestos que pongan en peligro su salud o la de otros.
Desconexión digital. Por qué sigue fallando una obligación legal que ya no admite excusas
La ley no deja demasiado margen para la interpretación. En España, la Ley Orgánica 3/2018 reconoce el derecho de las personas trabajadoras a la desconexión digital...





