Implica una acción preventiva activa, continua y transversal, que afecta a la planificación, organización, procesos técnicos y condiciones laborales. No basta con documentación: se exige la implantación real y operativa de la prevención en la gestión diaria.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





