Tener el certificado genera confianza entre los consumidores, demuestra compromiso con la seguridad alimentaria y facilita el crecimiento del negocio. Es valorado por clientes, plataformas online, ferias y autoridades. No solo evita sanciones, sino que mejora la imagen profesional del vendedor o del proyecto gastronómico.
8 claves imprescindibles para desconectar en vacaciones y recuperar energía
Las vacaciones ofrecen algo que suele escasear durante el resto del año: tiempo para bajar el ritmo, tomar distancia y prestar atención a cómo nos sentimos. Sin...





