El deber del empresario es casi ilimitado y cubre incluso imprudencias no temerarias, pero se detiene ante conductas temerarias del trabajador, siempre que el empresario haya cumplido todas sus obligaciones de prevención. En caso de conducta temeraria e imprevisible, el empresario puede quedar exonerado de responsabilidad.
La Inspección de Trabajo refuerza el control de la prevención de riesgos laborales (PRL)
El nuevo Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo 2025–2027 establece la hoja de ruta para los próximos dos años con más actuaciones y mejor dirigidas por datos....





