Las empresas deben adaptar horarios, planificar pausas en zonas frescas, asegurar agua potable, y capacitar a su personal y mandos sobre los riesgos del calor. La prevención no es solo física, también es cultural: entender el riesgo térmico mejora la seguridad laboral.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





