Mantenerlos limpios y afilados, desinfectarlos tras cada uso, no emplearlos con alimentos distintos sin lavarlos, y almacenarlos adecuadamente. Un cuchillo afilado no solo es más eficiente, sino que reduce el riesgo de accidentes laborales y mejora el corte higiénico de los productos.
Absentismo laboral: Desmontando un debate polarizado para encontrar soluciones
El incremento de las ausencias en las empresas ha reabierto un debate enquistado entre la exigencia de control y la protección de la salud. Para gestionarlo con éxito,...





