Mantenerlos limpios y afilados, desinfectarlos tras cada uso, no emplearlos con alimentos distintos sin lavarlos, y almacenarlos adecuadamente. Un cuchillo afilado no solo es más eficiente, sino que reduce el riesgo de accidentes laborales y mejora el corte higiénico de los productos.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: qué cambia para empresas y servicios de prevención
El 28 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley que modifica la Ley de...





