La textura, el sabor y el valor nutricional se deterioran. La congelación repetida rompe la estructura celular del alimento, afectando negativamente la experiencia del cliente y la presentación del plato en entornos profesionales como restaurantes o caterings.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





