La empresa debe demostrar que actuó con diligencia razonable en la vigilancia de la salud y que no tenía forma de conocer la situación. Si no es así, puede haber responsabilidad compartida.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





