Evita olores persistentes, humo y ambientes cargados que afectan la experiencia del cliente. Un aire limpio y fresco mejora la percepción de higiene, profesionalismo y confianza en el establecimiento, además de ser un requisito cada vez más valorado por las auditorías sanitarias y los consumidores.
Cómo formar en PRL cuando el trabajador no domina el idioma
Cuando un trabajador no domina suficientemente el español, facilitarle el mismo curso o la misma documentación que al resto de la plantilla no basta. Para que la...





