No manipular los platos directamente con las manos, evitar la reutilización de sobras, usar utensilios limpios y exclusivos por preparación, y no recalentarlos más de una vez. También es importante respetar las texturas indicadas para casos de disfagia u otras condiciones clínicas.
Cinco claves prácticas y sencillas para cuidar el bienestar térmico en tu entorno laboral
¿Te suena esa sensación de cruzar la puerta del trabajo y pasar, en un segundo, del infierno veraniego a un congelador? Mientras fuera rozamos los 35 °C, dentro muchas...





