No manipular los platos directamente con las manos, evitar la reutilización de sobras, usar utensilios limpios y exclusivos por preparación, y no recalentarlos más de una vez. También es importante respetar las texturas indicadas para casos de disfagia u otras condiciones clínicas.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





