Deben prepararse con huevos frescos, mantenerse refrigerados hasta su consumo, y desecharse si no se consumen en poco tiempo. Nunca deben dejarse a temperatura ambiente. Estas prácticas reducen el riesgo de brotes de salmonelosis en clientes.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: qué cambia para empresas y servicios de prevención
El 28 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley que modifica la Ley de...





