Rige el principio de deuda de seguridad del empresario, que debe demostrar haber actuado con toda la diligencia exigible. Solo se exonera si prueba fuerza mayor, culpa exclusiva del trabajador o tercero.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





