El Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo, reguló el subsistema de formación profesional para el empleo antes de la reforma introducida por la Ley 30/2015. Esta norma integró en un único sistema diferentes iniciativas formativas dirigidas a trabajadores ocupados y desempleados. También estableció el marco para la formación de demanda —la formación que las empresas organizan para sus trabajadores— y su financiación mediante bonificaciones en las cotizaciones sociales. Aunque parte de su contenido ha sido actualizado por normativa posterior, sigue siendo una referencia importante en la evolución del sistema de formación para el empleo.
Hacia una PRL compartida: lo que 2026 nos está pidiendo
Que 2026 haya sido declarado Año de la Salud y la Seguridad en el Trabajo no es una casualidad. Llega en un momento clave, coincidiendo con la inminente reforma de la...





