El Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo, reguló el subsistema de formación profesional para el empleo antes de la reforma introducida por la Ley 30/2015. Esta norma integró en un único sistema diferentes iniciativas formativas dirigidas a trabajadores ocupados y desempleados. También estableció el marco para la formación de demanda —la formación que las empresas organizan para sus trabajadores— y su financiación mediante bonificaciones en las cotizaciones sociales. Aunque parte de su contenido ha sido actualizado por normativa posterior, sigue siendo una referencia importante en la evolución del sistema de formación para el empleo.
Prevención de riesgos laborales en pymes: lo que está revisando la Inspección de Trabajo
La Inspección de Trabajo está reforzando su actuación en ámbitos muy concretos relacionados con la prevención de riesgos laborales en las pymes, con atención especial a...





