Aumenta la temperatura y humedad, favoreciendo el crecimiento de microorganismos, acumulación de grasa, vapores y olores que alteran el sabor de los alimentos, e incluso riesgos de incendio y afectación a la salud del personal por gases o partículas en el aire.
30 años de la Ley de PRL: lo que ha cambiado y lo que aún debe evolucionar
Hablar hoy de prevención de riesgos laborales en España exige mirar al mismo tiempo al camino recorrido y a los cambios que están transformando el trabajo. Treinta años...





