Elimina el oxígeno que permite el desarrollo de microorganismos aerobios y ralentiza procesos de oxidación. Así se conservan carnes, pescados, quesos y preparados con mayor seguridad. Es clave para mantener la frescura durante transporte o almacenamiento prolongado en cámaras de frío, sin alterar sabor ni textura.
Errores comunes en el almacenamiento de productos químicos
A veces basta con una chispa. O con una tarde especialmente calurosa. O simplemente con que alguien coloque un envase donde no debía. El almacenamiento de productos...





