Riesgo de intoxicaciones alimentarias, multas de sanidad, cierre del negocio, pérdida de reputación y posibles denuncias civiles o penales si un cliente resulta afectado por un alimento mal manipulado. Incluso los alimentos de bajo riesgo, como galletas o mermeladas, pueden contaminarse si no se aplican buenas prácticas.
Estrés laboral. Cómo identificar sus causas y prevenirlo
Cuando hablamos de estrés laboral, es fácil pensar en alguien que pasa el día frente al ordenador y encadenando reuniones. Pero ¿qué ocurre con quien tiene que cumplir...





