Riesgo de intoxicaciones alimentarias, multas de sanidad, cierre del negocio, pérdida de reputación y posibles denuncias civiles o penales si un cliente resulta afectado por un alimento mal manipulado. Incluso los alimentos de bajo riesgo, como galletas o mermeladas, pueden contaminarse si no se aplican buenas prácticas.
¿Por qué los jóvenes sufren más accidentes laborales y cómo prevenirlos?
Los trabajadores menores de 25 años presentan una incidencia de accidentes laborales con baja durante la jornada aproximadamente un 40 % superior a la media, según los...





