Se aprende a mantener la higiene personal y del entorno, a identificar y prevenir riesgos biológicos, químicos y físicos, a evitar la contaminación cruzada, controlar temperaturas en refrigeración, cocción y recalentamiento, interpretar etiquetado y fechas, cumplir la legislación vigente y actuar con responsabilidad en cada fase de la cadena alimentaria.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





