Existen dos tipos: el emético, con vómitos intensos tras pocas horas; y el diarreico, con dolor abdominal y diarrea entre 6 y 15 horas después del consumo. Aunque generalmente no es grave, puede complicarse en niños, ancianos o personas inmunodeprimidas.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





