Si no es posible adaptar el puesto para garantizar la seguridad, la empresa debe reubicar al trabajador en otro compatible. Solo en caso de imposibilidad objetiva podrá extinguir el contrato por ineptitud sobrevenida, demostrando que se han agotado todas las opciones de adaptación.
30 años de la Ley de PRL: lo que ha cambiado y lo que aún debe evolucionar
Hablar hoy de prevención de riesgos laborales en España exige mirar al mismo tiempo al camino recorrido y a los cambios que están transformando el trabajo. Treinta años...





