Inspecciones periódicas, limpieza de filtros y campanas, verificación de la extracción de aire contaminado, control de humedad ambiental, y formación del personal en su correcto uso. Esto garantiza un funcionamiento eficiente y reduce riesgos de contaminación y accidentes laborales.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





