La responsabilidad de garantizar la formación obligatoria recae en la empresa o el empresario. Esto implica organizar la formación necesaria, asumir los costes y asegurarse de que los trabajadores reciben los conocimientos necesarios para desempeñar su trabajo de forma segura.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





