Sí. La Ley 31/1995 cubre todos los riesgos laborales, incluidos ergonómicos, mecánicos, químicos y organizativos, por lo que la obligación de prevención se mantiene incluso si no hay agentes biológicos identificables.
8 claves imprescindibles para desconectar en vacaciones y recuperar energía
Las vacaciones ofrecen algo que suele escasear durante el resto del año: tiempo para bajar el ritmo, tomar distancia y prestar atención a cómo nos sentimos. Sin...





