Sí. La Ley 31/1995 cubre todos los riesgos laborales, incluidos ergonómicos, mecánicos, químicos y organizativos, por lo que la obligación de prevención se mantiene incluso si no hay agentes biológicos identificables.
La guerra del absentismo: ¿Por qué nos cuesta tanto hablar de las bajas sin enfadarnos?
El debate sobre el absentismo laboral en nuestro país se ha convertido en un campo de batalla. Rara es la semana en la que no se publica un titular alarmante sobre los...





