Sí. Si ha estado cerrado y refrigerado, puede consumirse hasta una semana después de la fecha, siempre que no tenga mal olor, moho o textura alterada. Es un buen ejemplo de alimento con margen de seguridad post-fecha.
Prevención de riesgos en el empleo del hogar. Responsabilidades y claves para cumplir la nueva normativa
Durante años, el empleo doméstico ha sido una de las grandes zonas grises en prevención de riesgos laborales. Un trabajo esencial, pero históricamente poco protegido....





