Sí. Si ha estado cerrado y refrigerado, puede consumirse hasta una semana después de la fecha, siempre que no tenga mal olor, moho o textura alterada. Es un buen ejemplo de alimento con margen de seguridad post-fecha.
Lluvias y viento fuerte en el trabajo: ¿saben tus trabajadores cómo actuar cuando llega un temporal?
AEMET anuncia lluvias intensas o fuertes rachas de viento. Pero ¿qué deben hacer los trabajadores? ¿Pueden seguir con sus tareas? ¿Quién decide si hay que suspenderlas?...





