Sí. Si ha estado cerrado y refrigerado, puede consumirse hasta una semana después de la fecha, siempre que no tenga mal olor, moho o textura alterada. Es un buen ejemplo de alimento con margen de seguridad post-fecha.
Estrés laboral. Cómo identificar sus causas y prevenirlo
Cuando hablamos de estrés laboral, es fácil pensar en alguien que pasa el día frente al ordenador y encadenando reuniones. Pero ¿qué ocurre con quien tiene que cumplir...





