Sí. Si ha estado cerrado y refrigerado, puede consumirse hasta una semana después de la fecha, siempre que no tenga mal olor, moho o textura alterada. Es un buen ejemplo de alimento con margen de seguridad post-fecha.
Viajes de trabajo: ¿estamos evaluando realmente sus riesgos?
No todas las actividades laborales se desarrollan en el centro de trabajo. Reuniones comerciales, visitas a clientes, supervisiones de obra, asistencia a ferias,...





