Que 2026 haya sido declarado Año de la Salud y la Seguridad en el Trabajo no es una casualidad. Llega en un momento clave, coincidiendo con la inminente reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y con un contexto en el que, a pesar del esfuerzo realizado, los elevados índices de siniestralidad y los nuevos modelos de organización del trabajo plantean la necesidad de revisar y reforzar el modelo actual.
Pero más allá del calendario y de las reformas normativas, 2026 pone sobre la mesa una cuestión de fondo que cada vez genera más consenso: la prevención no puede seguir funcionando como una responsabilidad delegada ni apoyarse únicamente en el trabajo del técnico de PRL. Si quiere avanzar de verdad, necesita formar parte de la manera en que se decide, se organiza y se trabaja en las empresas.
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Una prioridad aún pendiente
Durante estos años, los datos de siniestralidad han seguido recordándonos que la prevención no se garantiza con papeles, sino con decisiones, tiempos y condiciones que la hagan posible.
Porque muchos accidentes podrían evitarse si la seguridad y salud se tuviera en cuenta de verdad en el día a día. Si los tiempos, los ritmos o la forma de organizar las tareas priorizaran trabajar bien antes que trabajar rápido. Si hubiera margen real para identificar riesgos, aplicar medidas y mantenerlas en el tiempo. Pero muchas veces, eso no ocurre.
Y aquí está una de las claves. Durante demasiado tiempo, la prevención ha sido vista como una obligación formal, no como un eje real de la gestión empresarial. Una función que se delega en los técnicos, pero que no siempre se acompaña del compromiso activo de quienes toman decisiones, ni de la implicación diaria de quienes deben aplicar las medidas.
Porque una evaluación de riesgos, una formación o un procedimiento no bastan por sí solos. Si no se dan las condiciones para aplicarlos bien, si no hay respaldo desde la organización, si los trabajadores no comprenden o no pueden asumir su parte, la prevención se queda en papel.
Un contexto diferente. Una oportunidad real
Durante años, la prevención ha recaído casi exclusivamente sobre los técnicos, y muchas veces aislados con recursos limitados y sin el respaldo necesario para aplicar sus recomendaciones. Pero algo está empezando a cambiar. Y ese cambio es importante.
2026 coincide con un contexto donde se alinean varias condiciones que pueden —por fin— abrir paso a un modelo más compartido, más integrado y más efectivo
Más visibilidad para la PRL
La prevención está ganando espacio en la conversación política, mediática y empresarial. La futura reforma de la Ley ha abierto debates importantes, y temas como la salud mental o los riesgos psicosociales empiezan a ocupar un lugar destacado en la agenda pública. Esta visibilidad no lo resuelve todo, pero sí abre un marco diferente para hablar de prevención desde otro lugar.
Empresas que empiezan a hablar de cultura preventiva
También empieza a haber un cambio en el discurso de algunas organizaciones. Cada vez son más las que hablan de integrar la prevención en su cultura, de fortalecer el liderazgo preventivo o de mejorar la salud laboral.
Este giro responde a distintas motivaciones. Existe mayor conciencia, pero también la necesidad de mejorar la reputación, atraer y fidelizar talento, y cumplir nuevas obligaciones legales. No es aún un cambio generalizado, pero sí una oportunidad que conviene aprovechar mientras la puerta está abierta.
Una comunidad profesional más activa y conectada
Cada vez hay más personas técnicas compartiendo experiencias, levantando la voz, señalando límites y defendiendo con argumentos la necesidad de otro modelo. Más visible, más conectada y más activa, esta red de profesionales está generando conciencia y conversación.
¿Y qué avances normativos están previstos para 2026?
Las nuevas obligaciones en materia de prevención refuerzan la idea de que la PRL debe estar más integrada en la gestión y en la organización del trabajo. También apuntan a una mayor responsabilidad empresarial sobre cómo se toman decisiones que afectan a la salud y la seguridad de las personas trabajadoras.
- Refuerzo de las obligaciones en PRL, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
- Mejora de la vigilancia de la salud y mayor control sobre riesgos químicos y biológicos.
- Aumento de las exigencias documentales, con más control por parte de la Inspección de Trabajo.
- Regulaciones específicas para sectores y colectivos con características particulares.
- Mayor alineación con las estrategias europeas de seguridad y salud.
- Y una apuesta por la formación y por el impulso de una cultura preventiva que ayude a integrar la prevención en las decisiones, en el liderazgo y en la forma de organizar el trabajo.
Este refuerzo normativo no garantiza por sí mismo el cambio, pero sí crea un escenario más favorable para avanzar hacia una prevención más integrada y compartida.
¿Qué necesita la prevención para cambiar de verdad?
Si algo está dejando claro este momento es que la prevención no puede seguir funcionando como una gestión paralela o delegada. Para avanzar hacia un modelo más eficaz, se necesita:
- Que el liderazgo integre la prevención en su forma de gestionar, entendiendo que sus decisiones tienen impacto directo en la salud de las personas.
- Que las personas trabajadoras cuenten con formación, condiciones adecuadas y el compromiso necesario para actuar con conciencia preventiva.
- Que los técnicos y técnicas puedan trabajar con margen, visibilidad, interlocución y apoyo.
- Que los cambios normativos se acompañen de medios, recursos y exigencias claras para que su aplicación no dependa solo del voluntarismo.
- Que los distintos departamentos dejen de ver la prevención como algo ajeno a ellos y empiecen a verla como parte esencial del trabajo bien hecho.
En definitiva, la PRL ha de dejar de ser una función delegada para convertirse en una responsabilidad asumida de forma real. Hoy existen mejores condiciones que en otros momentos para avanzar en esa dirección, con mayor visibilidad, una conciencia social más presente y nuevas exigencias legales y reputacionales para las empresas.




