La Inspección de Trabajo está reforzando su actuación en ámbitos muy concretos relacionados con la prevención de riesgos laborales en las pymes, con atención especial a situaciones que están detrás de una parte importante de los accidentes más graves, como las caídas en altura., una causa que aparece de forma recurrente en los datos de siniestralidad laboral y que no siempre se da en grandes obras o en trabajos especializados.
En muchos casos, al no contar con los medios, el tiempo o el apoyo técnico necesarios para integrar la prevención en la actividad diaria, determinadas prácticas se normalizan —como alargar la jornada en momentos de mayor carga de trabajo o acceder a una cubierta para una reparación puntual— y dejan de percibirse como situaciones de riesgo. En este contexto, la Inspección está recurriendo cada vez más a actuaciones de carácter preventivo y avisos para que las empresas revisen estas situaciones, las corrijan a tiempo y eviten que acaben derivando en sanciones o en accidentes con consecuencias graves
Registro de jornada y control del tiempo de trabajo
El registro de jornada se ha convertido en uno de los instrumentos más utilizados por la Inspección de Trabajo para comprobar cómo se organiza realmente el trabajo en una empresa. No se trata solo de constatar que exista un sistema, sino de valorar si ese registro es coherente con la actividad que se desarrolla.
En muchas pymes el problema no es la ausencia de registro, sino que el sistema implantado no refleja la realidad. Alargar jornadas de forma habitual en momentos de mayor carga de trabajo, acortar los descansos o disponibilidades informales que no se registran acaban generando una visión distorsionada del tiempo de trabajo. Desde el punto de vista de la PRL, esta falta de coincidencia es relevante porque si el registro no muestra los excesos reales de jornada, resulta imposible evaluar adecuadamente riesgos como la fatiga, el estrés o la disminución de la atención, factores que están detrás de muchos accidentes y problemas de salud.
El registro de jornada permite analizar si los horarios reflejan de forma verosímil la actividad, si existen cambios lógicos en función de la carga de trabajo y si el control del tiempo se utiliza como una herramienta de apoyo a la prevención (por ejemplo, para detectar excesos de jornada, picos de carga de trabajo o riesgos ligados a la fatiga y al estrés), y no solo como un requisito formal o una herramienta de vigilancia. Cuando el registro de jornada no se corresponde con la realidad del trabajo, puede estar indicando la existencia de excesos de jornada y riesgos que no se están evaluando.
Trabajos en altura: cuando lo excepcional se convierte en rutina
La prevención de los accidentes de trabajo graves y mortales es una de las prioridades recogidas en el Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que orienta sus actuaciones hacia las formas más habituales en las que se producen este tipo de accidentes.
En este contexto, las caídas en altura aparecen de manera recurrente en los datos de siniestralidad laboral y continúan siendo una de las principales causas de accidentes con consecuencias graves. Este riesgo no se limita a grandes obras, sino que está presente también en tareas habituales en pymes, como trabajos puntuales sobre cubiertas, tejados, tragaluces o estructuras deterioradas para labores de mantenimiento o reparación.
La Inspección presta especial atención a si estas tareas están contempladas en la evaluación de riesgos, si existen procedimientos claros y si se han adoptado medidas adecuadas. Por ejemplo, si las personas que realizan estos trabajos cuentan con formación en PRL específica y si se priorizan las protecciones colectivas frente a las individuales.
Recargo de prestaciones tras un accidente laboral: un riesgo poco conocido para pymes y autónomos
En caso de accidente laboral, muchas pymes desconocen que la responsabilidad no se limita a una posible sanción administrativa. Cuando se acredita la falta de medidas de seguridad, puede aplicarse el recargo de prestaciones, que obliga a la empresa a asumir un incremento de entre el 30 % y el 50 % de las prestaciones que reciba la persona accidentada.
El recargo se impone cuando el accidente está relacionado con situaciones como la ausencia de una evaluación adecuada del riesgo, la falta de medidas de protección suficientes o una formación preventiva inexistente o inadecuada para la tarea realizada.
Se trata de un coste que puede prolongarse durante años y suponer una carga muy difícil de asumir, especialmente en accidentes graves o con secuelas.
Empleo irregular y prevención de riesgos laborales
La Inspección de Trabajo está también está aumentando el control del empleo irregular, especialmente en sectores con alta rotación, como la construcción, el mantenimiento, la logística, o determinadas actividades agrarias y de servicios. Se refuerzan las actuaciones en picos de mayor actividad, cuando es más frecuente recurrir a incorporaciones rápidas o a fórmulas contractuales que no siempre reflejan la realidad del trabajo que se realiza
El empleo irregular tiene consecuencias inmediatas para la persona trabajadora que son evidentes, como la ausencia de derechos básicos —falta de alta en la Seguridad Social y de cobertura ante accidentes de trabajo, enfermedad profesional, o en caso de baja— y una situación de clara vulnerabilidad. Pero existe una consecuencia menos visible y a menudo no tenida en cuenta y es que la persona queda fuera del sistema preventivo de la empresa.
Cuando una persona no está dada de alta o su contrato no se corresponde con la realidad del trabajo que realiza (por ejemplo, en situaciones de contratación a tiempo parcial que encubren jornadas superiores, una de las prácticas sobre las que la Inspección está poniendo el foco), lo habitual es que no exista una evaluación de riesgos adecuada para su puesto ni haya recibido la formación preventiva específica. En la práctica, esto implica que desarrolla su actividad sin las garantías mínimas de seguridad y salud, algo especialmente preocupante en tareas como trabajos en altura, manejo de maquinaria o actividades que implican esfuerzos físicos importantes.
Además, en caso de accidente, estas irregularidades suelen salir a la luz, lo que agrava la responsabilidad de la empresa.
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Anticiparse para mejorar la prevención
Muchos de los aspectos que hoy centran la atención de la Inspección no son nuevos, pero sí están recibiendo un seguimiento más intenso. Coinciden con prácticas que generan riesgos reales para la seguridad y la salud laboral. Para las pymes, entender hacia dónde se mira la Inspección permite identificar carencias, corregirlas a tiempo y avanzar hacia una prevención más eficaz y ajustada a su realidad. No se trata solo de cumplir con la normativa, sino de proteger la salud de las personas trabajadoras y reducir riesgos que, si se materializan, tienen consecuencias humanas y económicas muy difíciles de asumir y reparar.
Fuentes consultadas
- Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025 – 2027
- Declaraciones de Jesús Prieto, vocal del Sindicato de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social (SITSS) sobre focos actuales de actuación




