A una temperatura mínima de 60 °C con detergente. Este tratamiento elimina la mayoría de los microorganismos patógenos presentes en los tejidos. También es importante secarlos completamente antes de reutilizarlos, ya que la humedad favorece el crecimiento bacteriano.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





