La digitalización permite automatizar procesos y mejorar la detección de riesgos, pero también puede generar nuevos riesgos ergonómicos, de fatiga digital, sobrecarga informativa y dificultades de adaptación para ciertos colectivos.
¿Por qué seguimos cayendo en ciberestafas aunque sepamos que existen?
A estas alturas casi todos sabemos que no deberíamos abrir enlaces sospechosos, facilitar contraseñas o hacer una transferencia porque alguien nos la pida con urgencia....





