En recipientes herméticos, claramente etiquetados, y en espacios separados del resto de alimentos. Idealmente, en estanterías o compartimentos exclusivos dentro de la despensa, nevera o congelador, evitando cualquier contacto con harinas, migas o polvo de productos con gluten.
¿Por qué seguimos cayendo en ciberestafas aunque sepamos que existen?
A estas alturas casi todos sabemos que no deberíamos abrir enlaces sospechosos, facilitar contraseñas o hacer una transferencia porque alguien nos la pida con urgencia....





