Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
La importancia de la formación en PRL para crear un entorno laboral seguro y saludable
La prevención de riesgos laborales (PRL) es mucho más que normas y regulaciones; es la clave para construir entornos donde las personas puedan desempeñar sus funciones...





